Sobre mi:

Soy mami de trillizos y otro más, tengo 37 años y soy musulmana hace 7 años. Soy patronista de profesión y me encanta crear cositas para los niños cuando tengo tiempo, me gusta cocinar, hacer manualidades y coser. Pero sobre todo soy madre de cuatro soles que me hacen aprender y descubrir cosas cada día.

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sábado, 3 de diciembre de 2011

Entre la vida y la muerte...mejor no pensarlo


Cuando estabamos en neonatos, desde el principio tienes la sensacion de que cualquier dia te pueden llamar en mitad de la noche. Esta sensacion es mucho mas intensa cuando no estas con ellos en el hospital, es cuando te vas a casa cuando empiezan a funcionar las paranoias de la muerte de tus hijos.

Y no es algo en plan "estas loca" como va a pasar eso. Es algo en plan "mejor no hablamos del tema porque es un riesgo real". El mayor riesgo es que deje de respirar, asi sin mas. Incluso despues de llevarmelos a casa les pasaba mientras comian, si no te das cuenta se ahogan! empiezan a ponerse morados y la zona de los labios azules, es horrible y no te acostumbras nunca, lo unico que aprendes con la frecuencia en que sucede a darle los golpes de rigor para que vuelva a respirar con cierta falsa calma, porque cada vez que pasa se te suben las pulsaciones. Incluso me he visto repitiendo su nombre con voz de sollozo mientras lo hacia si tardaba un par de segundos mas en reaccionar, pensando en mi cabeza que no volveria en si, y mi marido diciencome "calmate, dejame a mi".

En neonatos esos momentos de cara morada no se veian porque antes de llegar a eso pitaba un maquina. Por alli era un tema tabu, no hablabamos nunca de la muerte, era como si supieramos que estaba presente pero no queriamos mencionarla por si la llamabamos a nuestra puerta.

Tube dos veces la sensacion de panico acentuada. Dos veces llegue y encontre una o dos de mis incubadoras vacia. Corri donde las enfermeras con el llanto ahogandome la garganta queriendo salir a borbotones, preguntando y mis hijos? Donde estan mis hijos!? No entiendo porque nos hacen pasar por eso, porque no esperan a que llegue la madre para cambiarles de incubadora o de zona. Realmente no saben la angustia de esos segundos, de pensar en lo peor.

Una vez ingreso una niña muy pequeña, habia nacido de 25 semanas creo recordar. Estaba bastante delicada. Lo recuerdo muy bien por dos motivos: su madre era china y no conseguian comunicarse con ella, porque no hablaba castellano y tenia que ir a ratos un traductor con ella. EL otro motivo es que la niña no lo supero.

Nunca hablamos de ello con las otras madres que estabamos alli. Lo sabiamos pero no queriamos ponerle nombre, no queriamos ni mirar directamente la incubadora vacia. Cada vez que la mirabas de reojo al entrar te entraba un escalofrio, te recordaba esa posibilidad y era mejor no pensarlo. Era mejor pensar en positivo, transmitir serenidad, para que llegara todo el amor, esperanza y confianza posible a aquellas criaturitas que luchaban por vivir. Mejor concentrarte en releer los gramitos qu ehabian cogido tus hijos y contarlo a los familiares por telefono con voz de alegria "todo va muy bien! hoy ha cogido 30gr!". Intentabas mirar a los bebitos mas grandes, que ya estaban en cuna, que ya les quedaban pocos dias para irse e ignorar aquella incubadora vacia.

7 comentarios:

  1. Gracias a Dios que ahora están bien.
    Yo no quiero ni imaginar lo que es para una madre pasar por una experiencia así.
    Ya se que la muerte puede llegar en cualquier momento, a mayores y pequeños. Hay accidentes, enfermedades... cosas que pasan continuamente y siempre creemos que les pasan a los demás pero no a nosotros.
    Pero en las circunstancias que tu cuentas, la muerte se tiene muy presente. Y es una prueba muy dura.

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  2. Todo aquello pasó... aunque no lo vayas a olvidar mientras vivas ahora tus niños están bien y toca disfrutarlos. Yo no pasé por eso, si que estuvieron en incubadora, si que me asusté un día que entré y Princesita no estaba, la habían puesto ya en cuna y cuando entré a la enfermera no le dió tiempo a avisarme... Me daba miedo ver como se les marcaban las costillas al respirar, lloré amargamente el día que supe que Repollete había perdido 300 gramos desde que estaba allí...
    Fueron unas navidades tristes, el mejor regalo de reyes fueron ellos, me los dieron ese día... Repollete conoció a los REyes magos que fueron a neonatos a repartir peluches, creo que el peluche que le regalaron lo guardaré siempre, es un símobolo de todo... ya escribiré un día sobre ello. Que triste es que la muerte aceche en un lugar donde hay vida. El día que a mis hijos les dieron el alta Papimelli tubo un contacto con la muerte, él estaba feliz y radiante, se le acercó una chica y le preguntó si tenía a un bebé en neonatos... Papimelli feliz le dijo que hoy les daba el alta.... ella le dijo que acababa de perder a su hijo de 8 años, habían tenido un accidente de tráfico, el niño estubo ingresado unos días y no lo superó.
    Desde ese día soy consciente de que la muerte acecha y que hay que disfrutar la vida.

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  3. Opiniones Incorrectas3 de diciembre de 2011, 13:42

    Uff, qué sensación más mala. Una amiga mía perdió a sus gemelas prematuras, una a los dos y otra a los cuatro días de nacida. Imagínate el dolor. Ahora es mamá de una nena y va a tener un niño.
    Tengo algunas amigas más que perdieron a sus hijos (la mortalidad infantil no es tan ínfima como pensamos). Todas han sido madres de nuevo, pero lo que sufrieron y aún sufren al pensar en ello no se lo quita nadie.
    Es espantosa la muerte de un niño. Realmente triste.
    Tu marido y tú habéis sido unos campeones. Superásteis con nota el sacar adelante a tres prematuros siendo padres primerizos, sóis admirables.
    Besos.

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  4. Que momentos tan duros y de angustia habreis pasado, sabes que me hubiera gustado estar a tu lado apoyandote. Me pone muy triste pensarlo, y no puedo ni imaginar lo que debe ser perder a tu bebé. Gracias a Dios que tus tres preciosidades han sido muy fuertes y sus papas también. No me acostumbro a estas entradas tristes pero es parte de vuestras vidas y es necesario contarlo y desahogarse. Un beso muy fuerte.

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  5. Yasmin lo estaba aplazando, pero como salio en la encuesta pues me he puesto a recordarlo. El hablar de ello yo creo que algo cura, pero sobre todo el mirar a mis fierecillas y pensar que Dios nos ha protegido. Mirar hasta donde hemos llegado y no me he dado ni cuenta, el tiempo vuela y lo unico que puedo hacer es dejarme llevar!
    Maribel la verdad que en aquel momento como digo intentaba no pensarlo, de hecho soy mas consciente ahora que entonces, me encontraba bastante anestesiada de sensaciones, con tanta novedad, tanta mezcla de sentimientos, tanto agotamiento. Si he llorado muchisimo en neonatos pero sobre todo por compasion hacia mis bebes, porque me daban mucha penita.

    Mismellis a mi me los dieron justo mañana hace un año (a dos de ellos), lo recuerdo porque me quede sin leche por el puente y tube que ir a neonatos a pedir o preguntar si podia darles de almiron 1 que tenia en casa. Fue uno de los dias mas felices de mi vida, incluso mas que el dia que nacieron.

    Opiniones muchos niños mueren y es durisimo para un padre, yo creo que lo mas duro que puede pasarte en la vida. Te deja marcado para siempre, y puede que sigas con tu vida sobre todo si tienes mas hijos, pero siempre estara ahi su recuerdo y un poso de tristeza.

    Valla que entrada mas dramatica nos ha quedado...a ver si mañana hablando de fribolidades como el fondo de armario se nos pasa esta congoja...

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  6. Preciosa, sí señor, has expresado tan bien lo que todas sentimos mientras estamos en la situación... Recuerdo un día que empezamos a ver revuelo mi marido y yo en la sala de medios (estaba separada por un cristal de la UCIN) alrededor de una de las cunas, y de repente el pediatra cogió corriendo al niño en brazos y se lo trajo a una incubadora de nuestro lado (menos mal que había una libre) venía muy moradito, y le tuvieron que reanimar un rato... Mi marido y yo nos mirábamos y apretábamos a las dos niñas que teníamos en brazos, rezando por que no nos pasara... gracias a dios todo salió bien con aquél niño... se olvidó de respirar y se paró. También he visto dos incubadoras vacías y primero me vino a la cabeza lo peor... pero estaban en una cuna en medios... pero nunca se comenta, nunca se menciona, como dices tú, no vaya a ser que llames a la muerte... Preciosa, sí señor, preciosa. Un abrazo!

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  7. "cierta falsa calma", exactamente esa es una de las primeras cosas que aprendes y ya no te abandona nunca, por suerte.
    Has tenido mucho ánimo escribiendo sobre esto, a ver si un día me animo...

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