Seguidores

Sobre mi:

Soy mami de trillizos y dos más, tengo 39 años. Soy patronista de profesión y me encanta crear cositas para los niños cuando tengo tiempo, me gusta cocinar, hacer manualidades y coser. Pero sobre todo soy madre de cinco soles que me hacen aprender y descubrir cosas cada día.

Grupo de lactancia, blog

Para niños con bordados

Entradas populares

Páginas vistas en total


8
lunes, 17 de febrero de 2014

Son todos tuyos?


Hoy he ido al super con los niños, yo sola. Desde que iban en carro que no iba con todos a comprar. Siempre los he dejado con alguien o me he apañado de otra forma. Pero hoy me hacia falta comprar y no quería molestar a nadie y me los he llevado. No sabía como hacerlo porque antes de ir al super he ido a correos y en 10 minutos de cola casi desmontan la oficina. Así que en un supermercado lleno de cosas el desastre podría ser impredecible. Solución: los he metido a los tres en un carro.

Estaba entrando al super y me doy cuenta que la compra no entraba en el carro, la última vez que los llevé así eran mas pequeños y me entraba bien la comida pero ya no. Solución: he cogido una cesta además del carro. No es difícil de hacer, yo ya tenía practica de cuando empujaba el trillicarro y llevaba la cesta con la otra mano, se trata de empujar el carro con el antebrazo, se le puede pillar el truco. Cosas no destrozables se les puede meter en el carro como las toallitas, o una malla de mandarinas.

Me he dado cuenta que con la edad que tienen la gente ya no piensa que son trillizos, parece mas que me he llevado a los niños de las vecinas o algo así. Cuando iban en carro era evidente porque nadie invierte en un carro múltiple si tiene pensado llevar a los hijos de la vecina. Ahora que van sueltos, aunque es evidente que son de la misma edad porque son iguales los tres de altura, creo que nadie sospecha que sean hermanos, y cuando esta remota idea les viene a la cabeza me preguntan ¿pero son todos tuyos? Quizá cuando me escuchan, que les riño con un tono que solo una madre le pone a su hijo "Flaquito! Siéntate que si no luego no tienes yogur de postre!" entonces pensaran uy pues parece que son suyos. Cuando respondo que si que son mios, ponen cada de incredulidad y vuelven a preguntar "¿los tres?". A lo que yo pongo cara de paciencia y digo, "si señora son trillizos".

La verdad que antes creo que tenia más paciencia con la gente. Puede ser porque ahora los niños me la agotan más, y soy una madre con los nervios a flor de piel jajaja, o puede ser que antes estaba tan acostumbrada y predispuesta a dar todo tipo de explicaciones y respuestas que ya salía de casa con eso asumido, como si fuera una famosa o algo así con su gafas de sol y su gorra. Ahora paso mas desapercibida y cuando preguntan algo de los niños es raro, y quizá por eso me cuesta más dar explicaciones.El siguiente paso es enseñarles a los niños las contestaciones estandar y que contesten ellos por mi jajajaja.

esta mañana en la campa del rio



3
sábado, 8 de febrero de 2014

El hermano chivato


Una de las cosas maravillosas de ser madre es ser testigo del desarrollo humano en primera persona. El ver como van aprendiendo palabras, a unirlas, hacer frases, hacer gracias, preguntas, interpretar las cosas a su forma,.... es increible. Una de las cosas que me dieron la pista de que ya ditinguen el bien del mal (o por lo menos lo que no pueden y lo que si pueden hacer) es cuando empezaron a chivarse unos de otros.

Cuando uno de ellos hace algo que les tengo prohibido, viene otro corriendo a contarmelo, jajaja, es gracioso y muy útil. Yo de pequeña siempre he odiado cuando mis hermanos se chivaban de mis cosas, pero creo que es inebitable en la convivencia entre hermanos que esto pase y me doy cuenta ahora que es una ventaja para la madre jijiji. Lo que me ha sorprendido que esto empezara tan pronto, no me lo esperaba.

En mi casa cuando era niña la chivata era mi hermana pequeña, supongo que es por la edad, los mayores nos vamos haciendo más pícaros, mi hermano mediano era un bicho de cuidado, y supongo que los hermanos menores al ser los mas mimadicos y al ser más inocentes pues son mas chivatos.

Los mios son de la misma edad y todos se chivan de todos si tienen la ocasión. Y si les pillo infraganti y están los tres metidos en el ajo, se acusan unos a los otros o si alguno me ha visto llegar antes (normalmente mi niña) sale corriendo alejándose del marrón como que ella no tenía que ver señalando a sus hermanos y chivandose de lo que hacían.

Por un lado es gracioso y útil como os decía, por otro me remueve un poco porque me da a entender que ellos saben que hacen mal y lo hacen propósito. Me da por pensar que no me respetan porque no me hacen caso cuando les digo que algo no se puede hacer, que son rebeldes y desobedientes. Sobre todo mi Flaquito es ya por defecto el llevar la contraria. Basta que le diga algo para que el haga lo contrario sistematicamente.  Tengo que estar constantemente con la psicología inversa con él y es agotador. Por ejemplo para merendar sus hermanos se toman lo que les pongas. Pero él si le pones colacao te dice que quiere zumo y su le pones zumo quiere colacao. Entonces para evitar pataletas, le pregunto antes. Si le pregunto si quiere colacao, me responde que no que quiere zumo y si le pregunto si quiere colacao me dice que quiere zumo. Siempre siempre responde que no a cualquier pregunta por encima de sus deseos reales. Igual me dice que no quiere zumo, pero cuando le pongo leche le da la pataleta porque quería zumo. De verdad que me vuelve loca y va de pataleta en pataleta, sobre todo si tiene sueño, ya es insoportable porque no se aguanta ni a si mismo. Es dominante, chilla llora, me pega, ... bueno que espero que sea una etapa y se le pase pero es una situación que me da pánico que siga así siempre o incluso empeore.

Ala he empezado hablando del hermano chivato y y he terminado hablando de las pataletas de mi flaquito jajaja, que tengo tantas cosas que contar de los peques y tan poco tiempo que os pongo las pocas entradas que puedo escribir multitema jajaja.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Suscríbete por correo electrónico