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Soy mami de trillizos y dos más, tengo 39 años. Soy patronista de profesión y me encanta crear cositas para los niños cuando tengo tiempo, me gusta cocinar, hacer manualidades y coser. Pero sobre todo soy madre de cinco soles que me hacen aprender y descubrir cosas cada día.

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jueves, 13 de octubre de 2011

El miedo al parto

Cuando te quedas embarazada y pasa la alegría necesaría de la noticia, llega sin remedio unos pensamientos sobre el parto. Ya sé que queda mucho pero no puedes evitar pensar que dolerá, que dolerá mucho, que puede ser el peor dolor que hayas sentido en tu vida. Cuando me dijeron que tenía trillizos me explicaron que no me dejaban tener un parto natural. Que me hacian cesarea por obligación, si llegaba a la semana 34 me la concertaban. por que hay un concepto generalizado de que la cesásea es mejor que el parto. Entonces sentí cierto alivio al pensar que no tendría que parir, que entro dormida en un quirófano y salgo con un montón de hijos. Lo cual no tiene nada que ver con la realidad.

No se si os he comentado alguna vez que estube ingresada ene l hospital 2 meses y una semana. Estube en varios sititos, y uno de ellos fué la unidad de paritorios una semana. Allí pude vivir todo tipo de partos en directo de mis compañeras de habitación. Unas con epidural, otras sin ella y cesareas. Unas primerizas, otras con partos prematuros como yo y otras muy experimentadas con todo muy aprendidito. Creo que todas sin excepción tienen miedo.

Incluso yo misma cuando llegó el momento, incluso después de 2 meses curándome de espanto y medio de parto. Cuando entré en urgencias de casi 24 semanas con contracciones y dilatada cm, no me creía que estubiera de parto, me lo dijeron pero n lo podía creer, no era consciente de lo que pasaba. Cuando me medicaron y pasaron las contracciones me ingresaron en la planta de ginecólogía general, con otras madres con partos prematuros y con algunas que tenías quistes y les operaban. Iba cambiando de compañeras y yo me quedaba allí. Me hicieron un cerclaje por precaución, y yo estaba muy contenta. Había leido que era un momento, un par de puntos. Pero cuando llegué a la sala de operaciones y me dijeron que me pondrían la epidural me puse blanca y me dieron un montón de temblores. Tengo que deciros que duele muchisimo el pinchazo de la epidural, y si no te lo consiguen poner a la primera es mucho peor porque empiezas a temblar y el miedo crece porque ya te han pinchado una vez y sabes loq ue duele. Además en el quirófano hace mucho frio. Ahí empecé a sentir más miedo a la cesárea, porque sabía que me volverían a pinchar en la espalda.

Una noche me puse de parto pese a la medicación... de nuevo. Esta vez si que lloré. Ya era cosciente de que mis bebés eran  muy pequeños para nacer, habían pasado 2 semanas, y mi gine no había dejado de repetirme que deberíamso llegar a la semana 28 si queríamos asegurarnos un poco su desarrollo. Encima me transladaban a otra ciudad porque alli no estaban preparados en neonatos para unos bebés tan pequeños.
Cuando llegué allí las contracciones eran muy dolorosas, pero sólo pensaba en mis bebés y en qué pasaría con ellos. Me mandaron a quirófano a quitarme el cerclaje, porque aunque no iban a nacer por ahí con las contracciones al seguir dilatando podría desgarrarme. Así que volvieron a pincharme, pensé que sería mejor que la primera vez porque ya había pasado por ello, pero no fué así, además las contracciones eran muy fuertes y cada vez que tenía una tenían que parar porque me ponía a aullar y me ponía dura. Me sentía como una niña pequeña y a la vez como un animalillo atado en la perrera al que van a sacrificar. Además no tenía la alegría de que iban a nacer mis hijos porque no quería que nacieran todavía.  Me quitaron el cerclaje y me mandaron para el cuarto mientras preparaban todo para la cesáreal. En este intervalo paró el dolor de las contracciones por la anestesia y me quedé dormida. Mi madre me decía que veía en la pantalla de las contracciones unas montañas enormes, que no entendía como podía dormir. Estaba agotada despues de toda la noche con dolor. Al dormirme parece ser que el parto se paró. Gracias a Dios!!!

Cuando despertéme dieron la noticia pero con cautela, me dejaban la epidural puesta porseacaso. Lo cual fué un alibio porque así no me tendrían que volver a pinchar. Pasaron lso dias allí en paritorios viendo pasar mujeres que se iban con sus bebés gorditos y sanitos, y yo me quedaba allí. Al final decidieron bajarme a planta, lo cual agradecí porque estar viviendo tantos partos a cualquier hora de la noche y el dia era horrible. Me convertí en una experta en partos, en epidurales y en contracciones. Ya sabía cuanto tiempo tardaban más o menos en dilatar, en expulsar al niño...me las dejaban allí incluso en los primeros pujos, y no las llevaban al paritorio hasta que habían recorrido las 2 terceras partes del camino(el bebé por el canal del parto digo). Entonces fué cuando pensé que ya no me daba miedo el parto, ni la cesarea ni nada. había visto a chicas llegar gritando, les ponían la epidural y se ponían a charlar con el marido tan tranquilas hasta que llegaba la enfermera diciendo que ya estaba preparada y que empujara cuando ella le dijera. Era bastante tranquilo y sencillo, para las madres como para las enfermeras. Allí ofrecian la epidural a todo el mundo y todo el mundo la cogía. Excepto en los casos que llegaban demasiado tarde, que entonces parecía una pelicula de terror y se oían los gritos por todo el pasillo. recuerdo en concreto los gritos de una gitana que critaba, sacarmelo, sacarmelo, socorro, porfavor, aaaaaahhhh!!! ponía los pelos de punta. Yo que pensaba que lo de gritar eran exageraciones de las peliculas...

Después de varias semanas de contracciones exporádicas (entre 5 y 10 al dia) rompí la bolsa de la niña. Así que ya no quedaba mñas remedio que sacarlos en la semana 31+4. Estaba bastante nerviosa, más de lo que creia que estaría. Sin envargo de esta vez no recuerdo el dolor de la epidural o como fué, sólo recuerdo las otras dos veces, como que lo tengo borroso. Lo que si recuerdo es el dolor del post operatorio. Era horrible, gemía de dolor, me habían puesto morfina y me metían paracetamol liquido por vena y no me hacía nada. Me dolía mucho más que las contracciones o que cualquier dolor que hubiera tenido en mi vida. Pensé que no era normal, que algo andaba mal. Nadie habla del dolor del postoperatorio, quizá porque están con sus bebés y se pasa todo, y yo no podía ver a los mios, todavía no los conocía! Sólo tenía alquel dolor. Y además se juntaron con unos entuertos que me hacían intentar retorcerme, lo que no podía por la cicatriz...bueno ese dia fué como una tortura, fisica y emocionalmente, por los dolores y porque sabía que mis niños estaban en la planta de arriba y no sabía nada de ellos ni podía ir a verlos.

Os puedo decir ahora desde la distancia que prefiero tener un parto que una cesarea, no me gustaría vovler a pasar por lo que pasé. Otro dia os cuento mi parto, si Dios quiere, que lo he saltado para no alargarme.

6 comentarios:

  1. ainsss, no lo puedo imaginar, espero no estar como la gitana y que todo pase rápido, y te confieso que ya quiero tenerlo o tenerla aquí conmigo.

    un beso habibty.

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  2. Vaya odisea... Pero conseguiste aguantar, que era lo importante, verdad? SI es qeu lo que nos toca vivir nos parece normal, como lo de tener 3 de golpe, que para nosotras es como la normalidad, je, je...

    Pues yo he de decir que el anestesista que me tocó para la cesárea fue un artista. Yo iba llorando a lágrima viva por el miedo a la anestesia, y cuando me dijeron, ya está!, no me lo creía. Me pusieron una anestesia cutánea, luego una anestesia pequeña y luego ya el agujón, y nada, no me enteré de nada.

    La cesárea, sí, para mí fue una pequeña tortura, como tú dices, con entuertos, con la cicatriz, con morfina.... y sin niños! Y encima son pequeños y ni siquiera sabas cómo va a ir todo... Si nos hubiéramos conocido entonces... Todavía las enfermeras me echaban la bronca, en plan, levántate!. Y a una ya me salió del alma decirle que se fuera a tomar por... perdón! Pero es que lo recuesdo con horror. Creo que también nuesrta circunstancia particular de haber estado tanto tiempo en reposo lo hace más doloroso, eso creo... o será por lo de no tener al niño... no sé, yo he visto mujeres de cesárea mucho mejor de lo que estaba yo...

    Pero ya está, pasó y nunca más! Ya verás como el siguiente lo tienes normal... Un abrazo enorme!!!

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  3. Umm Abderahman, no tengas prisa que cada etapa es maravillosa. No os he dicho, que la gitana fué que no les dió tiempo, llegó ya a punto de dar a luz y la mandaron a paritorio directamente. Vamos que esto no es lo normal. Normalmente llegan horas antes de que esto pase. Por lo visto tenía 4 ó 5 hijos. Y cuando tienen tantos hijos la cosa va muy rápido.

    Es normal también esa sensación de querer tenerlos ya, a mi me pasaba sobre todo la última semana (que Dios me perdone) pensé muchas veces "que me los saquen ya, no aguanto más!" Y luego me arrepentí muchísimo cuando los vi tan pequeñitos, pensé que ojalá hubiera aguantado una semana más por lo menos. Bueno todo sucede cuando Dios quiere y cuando tiene que ser, gracias a Dios que estaban sanitos, si no me hubiera sentido culpable toda la vida.

    En tu caso serán los nervios de ver su carita, de sentirlo, de besarlo...ains son tan monos!^^ Cuando menos te lo esperes ya habrá pasado todo y tu Abderahman ya se habrá casado con mi Aya o con Sakina, jajajaja. (Sakina mejor para mi Brahim...que yo tengo para repartir)

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  4. Ahinoa, que suerte con eso de la anestesia. Lo de que me dijeran levantate ya me mataba! ni siquiera me podía girar para un lado! estube más de 24 horas boca arriba sin moverme nada de nada. Sólo desplazarme un poco lateralmente era un dolor terrible. Y todo el tiempo venían dos enfermeras y me decían, bueno venga vamos a intentarlo un poco, a ver si te incorporas...y les miraba con cara de suplica...porfavor, por favor!! Y bueno tenían un poco de pena conmigo porque llevaba mucho tiempo allí y había tenido tres. El haber estado tanto tiempo tumbada creo que nos lo dificultó más. Yo no aguantaba más de 15 minutos incorporada (sentada) porque me mareaba mucho.

    Aunque me volvería a pasar todo igual, no me importa la verdad. Volvería a pasar cada segundo que pasé y peor por ellos. Creo que todo merece la pena, y ahora pues tengo algo para contar! jajaja

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  5. ¡Aich qué angustia!
    A mí me han dicho que casi seguro será cesárea...Madre mía, después de leerte me estásn entrando unos temblores...
    Bueno, con las ganas que tengo de verle la carita a Irati aguantaré..¡Qué remedio!
    Desde luego, cada vez que cuentas tu embarazo me pongo a llorar...
    Besos princesa

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  6. Uy, tienes para contar un libro entero... es verdad que con la recompensa, no cambiaría nada de nada de nada!!

    Lo de estar en reposo yo estoy segura que definitivamente influye, porque es que yo como tú, ni girarme, ni ná de ná! Justo apoyarme en codos y pies para levantar el culo para la cuña... perdón por lo escatológico. Me levantaban para ponerme en una silla para subir,e a ver a las niñas, y me desmayaba... Y las enfermeras diciéndome que fuera andando... Les cogí una manía... yo pensaba, tendrán alguna idea alguna de ellas del dolor que tengo? todas sin hijos ni nada, venga ya!!!

    Pero ahora, plas! Como dices, redeada de niños todo el día!!!!

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